¿Sabes cómo se realiza una reclamación por problemas acústicos? No te preocupes, hoy te contamos los pasos que debes de seguir para hacerlo. Toma lápiz y papel. ¡Comenzamos!

Cómo realizar una reclamación por problemas acústicos

Para realizar una reclamación se debe contratar previamente a un perito acústico para que emita un informe favorable con una muestra que mida el nivel acústico. Esta muestra se realiza a través de un sonómetro.

Actualmente, los niveles que hay en las construcciones en cuanto al aislamiento acústico son muy bajos. El ruido es una de las fuentes de conflicto más comunes en una vivienda afecta al normal funcionamiento de una comunidad. Más aún cuando proviene de los vecinos, de posibles instalaciones defectuosas o de un deficiente aislamiento acústico del propio edificio.

Quejas por ruido

Un porcentaje considerable de las quejas tiene su origen en los ruidos, ya sean causados por los mismos vecinos que no respetan el descanso de los demás, o por el deficiente aislamiento acústico que tienen las viviendas o debido a instalaciones en estado defectuoso.

La mayoría de las quejas en una comunidad son debido a los ruidos en el interior de las viviendas que afectan a las relaciones vecinales. A pesar de que muchas de las quejas conferidas al ruido podrían arreglarse con un comportamiento cívico y con un cumplimiento de la normativa, una parte importante se debe a los ruidos que generan los ascensores, los las puertas de garaje, los desagües defectuosos o en mala conservación, o incluso los aparatos de aire acondicionado.

Cómo lograr una buena convivencia vecinal

Para lograr una buena convivencia vecinal se debería:

  • En caso de realizarse obras en la vivienda, se deberán tomar en cuenta los niveles de ruido permitidos. Éstos están regulados en las ordenanzas de protección del medio ambiente urbano pertenecientes al municipio donde se encuentre la finca.
  • En caso de haber animales, no se permitirá que éstos perturben el descanso de los vecinos. Como la Ley de Propiedad Horizontal, la norma que regula la convivencia en las comunidades de propietarios, no dice habla sobre el ruido de las mascotas, es importante consultar la normativa de tenencia de animales existente en el municipio donde se encuentra su inmueble. Ya que generalmente esta norma establece ciertos horarios de permanencia de animales en patios o terrazas, además de limitar el número de animales por vivienda. Por otro lado, si es el propietario el que incumple esta normativa puede llegar a haber denuncias.
  • Una de las formas más sencillas para mantener la paz es respetar las horas de descanso de los vecinos. Hay que evitar tocar cualquier tipo de instrumento musical, intentar utilizar aparatos electrodomésticos ruidosos como la aspiradora, el lavaplatos, etc, o subir el volumen de la radio o televisión a horas intempestivas. Es la normativa a nivel municipal en materia de protección del medio ambiente urbano la que determina los índices de ruido que están permitidos en las diferentes franjas horarias. Dependiendo por supuesto, del tipo de propiedad, si vivienda o local en el que se desarrolle una actividad.
  • En caso de tener alquilada la vivienda hay que tener en cuenta que no residir en el inmueble no le exime de sus obligaciones como propietario.
  • En caso de detectar ruidos o vibraciones causados por elementos que confieren al edificio, como el ascensor o los aparatos de aire acondicionado hay que ponerse en contacto con el presidente o administrador de la comunidad para resolver entre todos el problema.
  • Se deberá apelar al sentido común para hacer frente a los ruidos molestos. Los pasos repetitivos con zapatos en suelos, la caída de objetos o el movimiento de muebles suelen provocar molestias a los vecinos de abajo, por lo que hay que tener cuidado en todo momento para evitar discusiones y problemas intervecinales.